El líder de La Cámpora busca marcar terreno y meterse en la disputa por la provincia de Buenos Aires. Pese a la alta imagen negativa que reconocen hasta sus propios aliados, los caciques territoriales leyeron la movida como un amago estratégico para presionar a Kicillof en el armado de listas.
En medio de una tregua frágil que atraviesa el peronismo bonaerense, Máximo Kirchner habilitó el rumor de una hipotética postulación a gobernador de la provincia de Buenos Aires. La movida reactivó las alarmas dentro del entramado territorial de la Provincia y profundizó el distanciamiento político con la gestión de Axel Kicillof.
Las claves del amago kirchnerista
Aunque desde el entorno del diputado insisten en que existe vocación de competir y revertir sus índices de rechazo en las urnas, la lectura dominante en los municipios apunta a una maniobra táctica:
- El rechazo de los intendentes: Dos jefes comunales peronistas —uno de ellos de extrema confianza del propio Máximo— calificaron la candidatura como “inviable” debido al piso de imagen negativa que registra en los sondeos, asegurando que no están dispuestos a respaldar esa propuesta en el territorio.
- Presión sobre el eje de Kicillof: En el PJ interpretan el movimiento como una estrategia defensiva de Cristina Kirchner y La Cámpora para frenar la proyección de las espadas políticas del gobernador —como Carlos Bianco, Andrés Larroque y Jorge Ferraresi— y forzar una negociación equilibrada.
- Señales cruzadas y giros de alianzas: La reciente reaparición de Máximo Kirchner junto al gobernador riojano Ricardo Quintela detonó malestar en el kicillofismo, que vio en esa foto el distanciamiento definitivo del mandatario provincial para alinearse con el Instituto Patria.

Pulseada por la sucesión bonaerense
Mientras Máximo intenta marcar la cancha responsabilizando al Ejecutivo provincial de congelar el diálogo, la carrera por la gobernación empieza a fragmentarse en distintos frentes:
- El armado oficial: Axel Kicillof encomendó formalmente a Larroque el armado a nivel nacional y situó a Carlos Bianco para ordenar el territorio bonaerense a través del Movimiento Derecho al Futuro.
- Poder territorial propio: La denominada “Liga de Intendentes” comenzó a movilizarse para exigir voz y voto en el armado de boletas, buscando evitar que la discusión quede condicionada de forma exclusiva por el enfrentamiento entre Kicillof y el kirchnerismo.