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Aislamiento político: Karina Milei congela a Lilia Lemoine y peligra su reelección en Diputados

Tras quedar expuesta en la feroz interna digital contra Las Fuerzas del Cielo y el entorno de Santiago Caputo, la diputada perdió el respaldo de la Casa Rosada. Con su armado paralizado, aspira a la vocería presidencial como plan de salida.

El capital político de Lilia Lemoine atraviesa su momento más crítico dentro de La Libertad Avanza. Luego de encabezar la fallida ofensiva comunicacional del denominado “Equipo Rocket” para disputarle las redes al grupo de Santiago Caputo, la legisladora se quedó sin el aval de Karina Milei y ve amenazada su renovación en la Cámara de Diputados para 2027.

El quiebre por la guerra de las redes

Tras la aprobación de la reforma laboral en Diputados, Lilia Lemoine junto a Karina Milei y Manuel Adorni.

La suerte de Lemoine cambió drásticamente a mediados de otoño tras una serie de traspiés en la interna oficialista:

  • Escándalo y aislamiento: El estallido de la cuenta “Rufus” —que atacaba a ministros del Gabinete— la dejó alineada junto a Sebastián Pareja y Martín Menem, pero del lado equivocado frente al Gordo Dan y Las Fuerzas del Cielo.
  • Abandono de aliados: Tras la disputa digital, sus propios socios del “Equipo Rocket” le soltaron la mano, dejándola desprotegida políticamente.
  • Freno en Olivos: El acceso directo a la Residencia Presidencial y Balcarce 50 comenzó a racionarse, marcando un claro distanciamiento por parte de Karina y Javier Milei.

El plan de contingencia: La Vocería Presidencial

Sin proyectos legislativos de peso para mostrar y con su armado en la provincia de Buenos Aires paralizado, Lemoine busca alternativas para no quedar fuera de la gestión:

  • Rumbo a la Portavocía: Ante la posible candidatura a gobernador de La Pampa del actual vocero Adrián Ravier, Lemoine apunta a ocupar el micrófono oficial de la Casa Rosada.
  • Competencia interna: Su estrategia de fricción mediática perdió exclusividad con la llegada al bloque de figuras de la farándula como Karen Reichardt y Virginia Gallardo, cuyas fallidas intervenciones públicas generaron un fuerte malestar en la bancada oficialista.